Cuando la cocina se transforma en arte

La visita a un buen restaurante se convierte, al menos en mi caso, en todo un rito de preparación. No solamente esperamos a una fecha determinada para dicho acontecimiento ( al menos, también en mi caso, lo hacemos coincidir con la celebración de un cumpleaños o de un aniversario especial), sino que elegimos aquél que pueda gustar a todos los de la familia (clásico o informal, novedoso o conservador, tradicional o de vanguardia, cocina de mercado o de fusión) y disfrutamos de esos momentos. Seguir leyendo