Lasaña de calabaza asada, para chuparse los dedos

Lasaña de calabaza asada, para chuparse los dedos

Ya la he hecho dos veces, pero me temo (bueno, en realidad, me encanta) que tendré que hacerla más, porque ha sido un éxito rotundo en mi casa. Ya os he comentado en alguna ocasión que a mi hija le encanta la verdura, en cualquiera de sus variables y combinaciones, así es que solemos comer mucha y cada vez de una manera diferente, para hacerlo más divertido. Os puedo asegurar que esta lasaña es una de las mejores que he hecho, te guste o no la calabaza, te guste o no la verdura, porque combinada con el requesón  y el parmesano, le da un gusto y textura muy atractivos. Vamos con esta lasaña de calabaza asada, para chuparse los dedos.

¿Qué os voy a contar yo que no sepáis de la calabaza? Lo que sí os puedo decir es que me encanta, como podéis, ver en estas tortitas   o esta tarta de calabaza especiadapues es un producto de lo más versátil, fácil de encontrar, barato y con un gran contenido alimenticio, tal como  vitaminas del complejo B, como el ácido fólico, la niacina, la vitamina B6 (piridoxina), tiamina y ácido pantoténico, así como una gran fuente de minerales como cobre, calcio, potasio y fósforo. Por eso, no tenemos excusa para seguir cocinando con ellas, ya sea recetas dulces como saladas, pues su textura y su sabor nos permite jugar con ambas.

Con los ingredientes que os enumero podemos cocinar una lasaña para cuatro personas.

Ingredientes: 

1 Kg de calabaza (ya cortada, sin piel ni semillas)

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

200 ml de crème fraîche

50 grs de queso parmesano rallado

8-10 láminas de lasaña

250 grs de queso requesón

Preparación:

Lo primero que haremos será poner al horno la calabaza. Para ello, la cortaremos por la mitad (corte en vertical),  y la pondremos en una bandeja de horno, boca abajo, alrededor de 30 minutos a 180º. Estará lista cuando pinchemos con un cuchillo y veamos que está blandita. Dejamos enfriar; la pelamos, quitamos las pepitas y cortamos en trocitos pequeños, o bien pasamos por una triturada, a nuestro gusto (no hay que preocuparse de ello porque la calabaza ya está asada y luego la pondremos de nuevo en el horno, por lo que los trozos más grandes prácticamente se desharán en la boca).

Lasaña de calabaza asada, para chuparse los dedos

A continuación, mezclaremos la crème fraîche con la mitad del parmesano y reservamos; salamos y reservamos.

Yo uso láminas de lasaña precocidas, por lo que pondremos las láminas en agua templada y dejaremos que se ablanden el tiempo que nos dice en el envase. Le quitamos el exceso de agua y reservamos.

En otro bol, mezclamos el requesón con el resto de parmesano y rectificamos de sal, a nuestro gusto. A esta mezcla le añadiremos la calabaza. Mezclamos hasta conseguir que sea homogénea.

Montamos, entonces la lasaña. En una fuente de horno pondremos una primera base de láminas de lasaña, a continuación una capa de calabaza con requesón y parmesano; cubrimos de nuevo con la lámina de lasaña y acabamos, finalmente, con la mezcla de crème fraîche y parmesano. A continuación, la metemos al horno para que se dore y estará lista para comer. Os aseguro que, como yo, la tendréis que hacer más de una vez.

Lasaña de calabaza asada, para chuparse los dedos

Truco: yo horneo más de una calabaza y la congelo pelada y sin semillas. Queda estupenda una vez descongelada y la puedes usar para un montón de recetas.

Podéis verme, también, si lo queréis en

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s