Raquel Carmona, una pasión que enamora

Raquel Carmona

Quienes no conozcan el trabajo de Raquel Carmona se están perdiendo a una de las mejores fotógrafas gastronómicas de nuestro país, un trabajo que te hace ver cada una de sus publicaciones como un auténtico bodegón, donde se respira el amor con que cocina y compone cada una de sus publicaciones,  donde no falta ni sobra ningún elemento y que te hace oler y saborear cada uno de los platos que nos muestra. Raquel Carmona se merece estar realmente donde está, una pasión por  lo bien hecho y un tesón que le ha ido afianzando en el que ahora se ha convertido su trabajo, un auténtico sueño hecho realidad.

Los que le seguimos a través de las redes, tenemos en Raquel una amiga, aunque no la conozcamos en persona. Es la magia de las redes sociales. Ella se aleja de la imagen de muchas influenzer (quizás no le guste esta catalogación), siendo cercana, sin engolamientos ni divismos, compartiendo todo aquello que sabe con los que estamos deseando aprender, contestando a cada una de nuestras dudas, por muy peregrinas que parezcan. Por eso me apetecía tanto “charlar” con ella, intentar conocerla algo mejor.

Antes de nada y sobre todo, agradecerte que hayas aceptado tener esta “charla” virtual, dejando por un momento tu trabajo, que sabemos que es mucho, para que te conozcamos un poquito más. Haciendo un recorrido vital, sabemos que a Raquel le encanta esto de la enseñanza  y se le nota, por algo sus estudios fueron de Magisterio: sus recetas se convierten en una clase docente.

Pero, Raquel, ¿tú confiesas que, al principio, no habías cogido una sartén en tu vida, aunque el sitio de reunión de tu familia era en torno a la cocina, en torno a tu yaya, que te enseñó tu amor por la cocina y por la cocina tradicional, no es así?

Sí así es, la cocina siempre fue nuestro punto de reunión, ese lugar en el que nos reuníamos todos alrededor de la mesa para contar como había ido el día. Mi padre nos contaba sus viaje, mi madre nos hablaba de su trabajo en el hospital y nosotros los tres hermanos charlábamos de como nos había ido en el cole y lo que habíamos comido. Por regla general siempre decíamos que preferíamos la comida de nuestra yaya. Ella mientras tanto era la encargada de estar preparando la cena y escuchaba atentamente sin perder detalle de nada. Nunca nos dejaba acercarnos al fuego, pero no por ser pequeños, que cuando ya éramos mayores tampoco, era muy marimandona y a ella le gustaba hacer las cosas de principio a fin y a su manera, difícilmente podías meter la mano en lo que estaba haciendo. Pero esa manera de hacer los platos, ese cariño que ponía y esos olores tan ricos se quedaron en mi cabeza y sabía que algún día tendría que hacerlos. Cada día la recuerdo, era alguien muy moderna para su época, divertida y derrochaba amor por los cuatro costados.

La cocina tradicional me encanta es la que he podido disfrutar y es la que intento que no se pierda porque nuestra gastronomía se basa en ella. Siempre digo que no soy cocinera, que soy una cocinillas a la que no se le da nada de mal preparar platos ricos, al menos eso me dicen.

Raquel Carmona

Entonces, ¿en qué momento te diste cuenta que aquello de la cocina te llenaba más allá de lo normal?

Si te digo que cuando me casé te mentiría, ahí fue por necesidad o mi marido se separaba de mí jajaja. En ese momento, fue cuando tuve que empezar mi relación con los fogones, pero poco a poco y la necesidad de hacer platos nuevos hizo que me diera cuenta de lo divertida que era la cocina y lo que se podía conseguir con ella. Ver la cara de los tuyos comiéndose un plato es lo más, esa sensación es la que hizo que la cocina comenzara a llenarme de una forma diferente.

A esto se unió que mi suegra me regaló un procesador de alimentos y me tuve que poner a investigar sobre como hacer en él recetas y este fue el detonante que me llevó a abrir el blog Los Tragaldabas y a empezar a tener esa curiosidad por platos nuevos, diferentes pero siempre manteniendo mi esencia.

Siempre comentas que en tus comienzos, fue Internet tu gran aliado, ¿te consideras, entonces, autodidacta?

Totalmente autodidacta, ya lo he dicho muchas veces, soy tremendamente cabezota y cuando me propongo algo intento alcanzarlo, no siempre me funciona ehh pero tampoco tengo sueños tan complicados de realizar, mejor siempre metas asequibles que morirte en el intento de conseguirlas.

Todo lo que se lo he aprendido solita, a base de mucho trabajo, de ponerme metas a corto plazo y a la ayuda de mi marido en el caso de la fotografía. El fue quien lidió conmigo, no fue fácil ehh porque soy algo petarda. Gracias a él tengo esa base en cuanto a técnica fotográfica, a partir de esto solo me quedó mirar mucha fotografía, trabajar a diario y crear mi estilo.

¿Cómo se encuentra el estilo de cada uno? ¿Cuándo piensas: “este es mi estilo, es lo que me gusta”?

Creo que es la parte mas complicada, pero tambien te digo que eso tiene un recorrido al que se llega por pura inercia.

Cuando comencé compraba de todo sin pensar en mi estilo, al principio eso no lo tienes definido, poco a poco fui descartando cosas y acercándome a ese lado oscuro que tanto me gusta. Aunque por trabajo tengo que hacer todo tipo de fotografías y con estilos muy diferentes, creo que hoy casi todo el mundo que me conoce reconocería una foto mía. Para mí eso es lo mejor del mundo porque significa que en ellas está impresa mi firma.

El estilo personal, no se consigue con las 100 primeras fotos, este necesita algo más. Tienes que probar, experimentar, disparar muchas veces, crear muchas escenas y llegará un día en el que te encuentres realmente a gusto con el estilo que estás haciendo. Pero antes debes pasar por otros muchos, antes de saber que ese es el tuyo.

Raquel Carmona

Has confesado en más de una ocasión que la fotografía era una pasión que tenías oculta y que no sabías que tenías dentro; en estos momentos de tu vida ¿qué porcentaje de pasión se lleva la fotografía y cuál la cocina?

Ufffff que complicado me lo pones, pero te voy a ser sincera. Hoy por hoy gana la fotografía sobre la cocina, aunque no por mucho. Te explico para que lo comprendas,  además de fotografiar el plato, fotografío los ingredientes, casi que disfruto más con esto porque los pobres una vez cocinados pierden esa belleza, bueno pierden no sería la palabra, se transforman. Siento atracción por la fotografía de ingredientes, esos colores, texturas, me encanta sacarles su lado más bonito me parecen tan hermosos que cuando compro unas simples manzanas me entran unas irrefrenables ganas de fotografiarlas.

Es ese proceso es que me encanta plasmar y sin más remedio tengo que ejecutarlo, el problema es que el tiempo de elaboración del plato me quita mucho tiempo y yo creo que por eso el porcentaje de la fotografía gana al de la cocina en el trabajo ,porque cuando tengo tiempo y sin presión de trabajo disfruto muchísimo preparando mis recetas para mi familia.

¿No has pensado en abrir tu mundo fotográfico a otros campos, tales como viajes, retratos, etc?

Ayyy madre si voy de cabeza con este, no tengo tiempo para otra cosa, y no me quejo ehhhh que estoy súper feliz y que no me falte el trabajo.

Creo que especializarte en un terreno es beneficioso para todos, para el cliente que sabe donde debe acudir y para mí que se que controlo el tema perfectamente, aunque siempre aprendiendo cosas nuevas y sin parar de estudiar.

Algunos trabajos he hecho que nada tienen que ver con la gastronomía y en los que me he sentido muy cómoda. Trabajos que al final cuentan historias que es lo que más me gusta pero de manera puntual. No significa que no pueda hacerlos, los conocimientos los tengo y la mirada para captar el lado bonito de las cosas, pero no, por ahora prefiero quedarme así que es lo que realmente me gusta y apasiona.

Sí que mi sobrina en edad adoleceste aprovecha para que le haga de vez en cuando algunas fotos, ya sabes para su Instagram y alguna amiga que otra se ha apuntado a la sesión. Quedan fotografías realmente bonitas, no es porque las haga yo, de verdad que para eso soy muy crítica conmigo misma, pero sólo eso ahí aprovecho para cambiar de tercio y practicar con modelos que se mueven jajaja.

Cuando echas la vista atrás, ¿te imaginabas llegar a donde has llegado, tener un estilo tan definido, que tu estilo sea reconocido de una manera tan clara?

Para mí esto es un sueño, nunca lo imaginé. Bueno tampoco es que sea yo nada del otro mundo, pero todo lo que he conseguido me hace muy pero que muy feliz. Leer los comentarios que te hacen tus seguidores de Instagram u otras RRSS a veces me emocionan, personas que siguen tu trabajo, que se inspiran en él, es lo más.

Tener un estilo tan marcado y patente era una de mis obsesiones, creo que me define , se me reconoce y sobre todo gusta, primero a mí y a los seguidores.

A tu yaya le debes el amor por la comida de siempre y al blog, ¿qué le debes a tu blog?

A mi blog se lo debo todo, gracias a él la fotografía entró en mi vida para quedarse. Además me abrió un mundo que no conocía, me acercó a personas fantásticas con los mismos gustos y pasiones que yo, personas con las que puedes compartir charlas y que nada tienen que ver con tu círculo de amigos personales que a veces te miran como un bicho raro. Gracias a él mi trabajo hoy en día es el que es, a través de él mi fotografía se pudo conocer y las empresas comenzar a contratarme. Ha sido lo mejor que me ha pasado, aunque tambien todo ello conlleva un trabajo, una dedicación que a veces no es nada fácil, pero compensa todo lo que hay detrás de él. Leer esos comentarios sobre tus recetas o fotos te hacen sacar una sonrisa e inflarte como un globo por la satisfacción tan grande que supone ello.

Raquel y ¿hacia dónde crees que va este mundo de las redes sociales, sobre todo, en temas gastronómicos?

Las RRSS están en constante evolución, pero la gastronomía en ellas nunca perderá el papel importante que tiene. La comida mueve el mundo, todos comemos, todos cocinamos (casi todos), una buena mesa invita a reunirte alrededor de ella, nos gusta compartir nuestros platos, descubrir gastronomías de otros países.

La cocina atrae a todo el mundo, se transforma y constantemente se está innovando con ella. Así que cada vez hay mayor presencia de esta en RRSS  y lo seguirá habiendo, espero que por mucho tiempo, porque de ello vivimos muchos, bien porque tengas un restaurante, seas fotógrafo culinario o simplemente tengas un blog, las RRSS son necesarias para compartir tu trabajo y poder llegar a mucha gente.

Echar un vistazo al trabajo de Raquel relaja, te hace situarte en sitios desconocidos, donde el protagonista es el producto, el buen producto, sus colores, sus sabores… su esencia, en fin.

La buhardilla de Raquel, que todos “conocemos” y, por supuesto, envidiamos, nos transporta a un trabajo casi como ya no se lleva, lento, tranquilo, concienzudo, pasional, personal, un estilo que nos hace reconciliarnos con el ser humano y pensar que, todavía, hay un lugar para la innovación y la distinción y que, afortunadamente, hay personas que marcan la diferencia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s