Tarta de chocolate que siempre sale bien

Tarta de chocolate que siempre sale bien

Seguramente todos sepamos que era considerada la bebida de los dioses y que le daba tanto valor que lo usaban como moneda de cambio. Pero lo que, quizás, no sepamos es que entonces se preparaba como un líquido amargo y espumoso que se mezclaba con especias, vino o puré de maíz y que se tomaba frío. Sea como fuere, tenemos que dar las gracias a nuestros antepasados, descubridores de América, que lo introdujeran en el viejo continente, esta vez ya azucarado, haciéndose tan popular como lo es hasta el momento. Se trata ni más ni menos que del chocolate, al que todavía seguimos llamando “manjar de los dioses”.

Se cuenta que para el emperador Moctezuma esta infusión, que tomaba cada noche, servida en copas de oro fino y con espuma, le servía para tener “acceso con mujeres”, siendo este mismo uso el que, al parecer, le daban Madame du Barry (la amante de Luis XV y la última favorita de la realeza francesa), que lo servía a todos sus amantes y el mismísimo Casanova, que lo consideraba más afrodisíaco que el champán. No parece ser, entonces, mentira que este alimento siga teniendo tantos seguidores y que produzca, tomado en su justa medida, una serie de reacciones internas tan placenteras.
Desde un punto de vista químico, el chocolate aporta una gran cantidad de antioxidantes, lo que reduce el riesgo de enfermedad coronaria al bajar la presión arterial. Como estimula la producción de óxido nítrico (¡sí, sí, la nitroglicerina, ese gran vasodilatador!) aumenta el HDL y reduce el LDL (es decir, produce “colesterol bueno”). Este mismo efecto antioxidante tiene un impacto positivo en el funcionamiento del cerebro y la memoria, por lo que es muy recomendable, por ejemplo, en casos de Alzheimer.

Tarta de chocolate que siempre sale bien
Tenemos que diferenciar entre algunos tipos de cacao que están en el mercado:

  • Cacao: se trata de una planta del cacao.
  • Cocoa: es el polvo hecho a partir de los granos de cacao tostados, descascarillados y molidos.
  • Mantequilla de cacao: es el componente graso de la semilla de cacao.
  • Chocolate: es el alimento sólido hecho de una preparación de semillas de cacao tostadas.
    Eso sí, no vale cualquier chocolate: estamos hablando siempre de uno que tenga un porcentaje de más del 70% de cacao; el resto, es simplemente una golosina, con todos los efectos secundarios que esto conlleva. Y, entonces, ¿cuál sería la dosis adecuada? Parece ser que, en España, los cántabros, los riojanos y los vascos son los mayores consumidores, y que coinciden en que lo ideal está en 1-2 onzas diarias, con cuidado de que el triptófano (aminoácido que sólo se obtiene a través de la alimentación pero que contribuye a la producción de la serotonina, llamada “hormona de la felicidad”, pues es la que nos ayuda a dormir, tiene un efecto tranquilizante parecido a un ansiolítico, al actuar sobre el estrés controla los niveles de insulina en sangre, controla el apetito, de ahí la importancia en personas con desórdenes alimentarios ) no la arme porque puede producir adicción y, en consecuencia, provocar abstinencia. ¿Para quién estaría contraindicado? Parece lógico que en los niños menores de 18 meses el consumo de chocolate no es muy recomendable; lo mismo ocurre en las personas con problemas hepáticos, al necesitar su metabolización trabajo extra de este órgano, y con los sufridores de migrañas.
    Y parece ser, finalmente, que sus propiedades antioxidantes también minimizan la aparición de signos de envejecimiento, es decir, actúan sobre la piel rellenando las arrugas. En fin, sólo por estos motivos, yo creo que todos tendríamos que tomar algo de chocolate.
    Os propongo, entonces, una receta muy muy sencilla de chocolate, que sale siempre bien con una textura muy agradable (la textura que da la harina de almendras) y que podéis acompañar de alguna mermelada, algún helado, ideal en esta época del año o, simplemente, tomarla así.

Ingredientes:
375 gr. de chocolate negro (intentad que sea de, al menos, el 60% de cacao)
125 gr. de mantequilla
150 grs de azúcar moreno
35 gr de harina tamizada
120 gr de almendra molida (harina de almendra)
2 cucharadas de leche
5 huevos
Cacao en polvo sin azúcar para espolvorear

Preparación:

Para empezar, vamos precalentando el horno. Calor arriba y abajo 150º.

Lo primero que vamos a hacer es fundir el chocolate y la mantequilla al baño María o en el microondas; si lo hacemos en el microondas, hay que ir poniendo el tiempo poco a poco, para evitar que se queme. Una vez fundido, añadimos el azúcar moreno y removemos hasta que esté totalmente integrado. Incorporamos, entonces, la harina tamizada, las dos cucharadas de leche, mezclamos un poco y añadimos la almendra molida (harina de almendra), removemos y veremos que se forma una masa algo compacta, que quedará más suelta cuando, a continuación, incorporamos los huevos. Se mezcla todo bien.

Cogemos un molde y lo engrasamos con un poquito de mantequilla líquida y espolvoreamos por encima harina, para que luego lo podamos desmoldar sin dificultad y nos quede una tarta muy bonita. Vertemos la mezcla y tapamos con papel de aluminio para que no se nos queme la parte de arriba de la tarta y quede simétrica toda la circunferencia. La metemos en el horno ya caliente a 150 º durante unos 40 minutos. Yo necesité luego subir un poco más la temperatura (180º) otros 10 minutos más. Veremos, no obstante, que la masa no queda absolutamente seca, porque no es un bizcocho esponjoso, ya que la harina de almendra le da la textura más arenosa. Enfriamos fuera del horno y antes de que se enfríe por completo, desmoldamos. Yo espolvoreé cacao en polvo sin azúcar por encima y queda absolutamente deliciosa.

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Tarta de chocolate que siempre sale bien

Acompañamientos:

  • Os sugiero tomarla con un té frío de chocolate y menta. Hervimos el agua y llenamos el filtro de té, lo introducimos en el agua cuando esté hirviendo y lo dejamos reposar, aproximadamente, 5 minutos. Una vez templado, lo ponemos en la nevera de 30 minutos a una hora. Antes de servir, agregamos cubitos de hielo (para que el té no tenga más proporción de agua de la necesaria) y a disfrutar.
  • Os propongo una película de Juliette Binoche, actriz que personalmente me encanta; los matices que le da a cada uno de sus personajes te hacen entrar en la película y, por supuesto, creer en el personaje. Esta película es una historia de una mujer libre, con un misterio que le hace muy interesante, alrededor de la cual giran unos personajes que ella va transformando, precisamente, con la magia del chocolate. Es, claro está, “Chocolat”, del año 2000, en el trasfondo de cuyo guión se intuye un feminismo latente, la lucha de una mujer sola e independiente por vivir la vida que ella desea. A Juliette Binoche le acompaña Johnny Depp y el actor inglés de padre español, Alfred Molina.
    Mientras hacéis la tarta podemos escuchar Golden Brown de The Stranglers, un vals del siglo XX que me acompaña desde la adolescencia. Ya me contaréis.

Tarta de chocolate que siempre sale bien

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